Los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos urgen a las instituciones a emplear criterios técnicos y no políticos para resolver los retos hídricos
Declaración de la Demarcación de Murcia del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos sobre la Gestión Hídrica.
De todos los asuntos pendientes de resolución para la vertebración definitiva de nuestro país, el agua es el que más pasiones levanta, más tensiones crea y, por lo tanto, el más necesitado de un acuerdo global para su gestión. A su carácter de bien público, esencial para la vida, económica y ambientalmente estratégico, une el de ser garantía del desarrollo sostenible de nuestro mundo, tal como lo concebimos hoy. Sin agua no existiría la biodiversidad, ni habría alimentos, ni energía, ni progreso. Y, sin embargo, siendo esto tan evidente, se siguen sucediendo legislatura tras legislatura, inundaciones, episodios de sequía o escasez, situaciones de contaminación de aguas superficiales y subterráneas, etc, y la gestión y gobernanza del agua sigue enquistada, huérfana de una visión de estado, presa de intereses que en nada contribuyen a su solución.
Ante esta situación, la Demarcación de Murcia del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, consciente de la necesidad de recordar conceptos básicos, tantas veces repetidos e ignorados, emite la siguiente declaración:
1. España es el segundo país más lluvioso de Europa, sólo por detrás de Francia, además de disponer del mayor número de desaladoras de agua de mar de Europa. Ello permite afirmar que, con una buena gestión y las infraestructuras necesarias, habría agua suficiente para satisfacer TODAS las demandas, actuales y futuras, de usos productivos, consuntivos y ambientales.
2. El agua, lejos de ser, como hasta ahora, elemento de confrontación, debe constituirse en un elemento vertebrador del progreso del país. Es misión de la política hídrica la de crear un marco estable para proyectos de futuro, que elimine elementos de incertidumbre, tanto territorial como temporal.
3. Las aguas superficiales, subterráneas, desalinizadas y reutilizadas, continentales y marinas, constituyen un conjunto de recursos disponibles, que tienen que ser gestionados con una visión única, global, homogénea y sostenible, de alcance nacional.
Única, porque el agua no pertenece a ningún territorio, sino que debe estar a disposición de todos los ciudadanos. Global, porque cualquier proceso de toma de decisiones relacionadas con el agua tiene que ser multicriterio y tener en cuenta todos los aspectos, intereses y puntos de vista posibles. Homogénea, porque los conceptos que sustentan la gobernanza del agua deben ser los mismos para cualquier ciudadano, habite donde habite. Sostenible, porque el agua se constituye en elemento fundamental para la
lucha contra la desertización y el cambio climático, para el equilibrio de los ecosistemas y los servicios que éstos prestan a la sociedad y para la protección de la biodiversidad y el patrimonio natural.
4. Nuestro país cuenta con un ingente conocimiento en materia de gobernanza y gestión del agua; quizás, el mayor del mundo, al que los ingenieros de caminos hemos contribuido y seguimos contribuyendo de manera fundamental. Ese acervo nos permite afirmar que, tras la trasposición de las diversas Directivas Europeas en materia de agua, que han establecido pautas para la gestión y planificación hidrológicas y, en particular, la Directiva Marco del Agua (2000), la aprobación de la Ley de Aguas (2004) y tres ciclos de Planificación Hidrológica, con amplia participación pública en los mismos, el conocimiento científico y técnico está totalmente maduro, habiendo poco más que aportar en el diagnóstico de la situación hídrica y en la definición de soluciones de gestión, más allá de matices y situaciones muy concretas.
5. Es necesario, pues, aprovechar el riguroso trabajo realizado por científicos y técnicos, entre los cuales, los ingenieros de caminos hemos sido los más dedicados a ello, y no ponerlo en cuestión por razones políticas, las cuales han conducido a dar soluciones técnicamente no adecuadas como en la crisis del abastecimiento urbano a Barcelona de los meses pasados, las conclusiones contradictorias entre los Planes Hidrológicos del Tajo y del Segura, el no haberse abordado el necesario Plan Hidrológico Nacional, o la prolongada crisis del Mar Menor que, a día de hoy, continúa sin ser afrontada con todas las herramientas técnicas que los ingenieros de caminos llevamos diseñando, proyectando, ejecutando y poniendo al servicio de la sociedad desde hace más de 200 años.
6. Los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos:
- a. Reivindicamos las decisiones basadas en el conocimiento, la técnica y la experiencia, especialmente en materia de agua, frente a las adoptadas por motivos políticos e ideológicos, que enconan el debate y lo sitúan en territorios emocionales.
- b. Afirmamos que infraestructuras y medio ambiente no son incompatibles, como algunas voces proclaman. Las condiciones ambientales no son una restricción, sino un elemento de planificación y diseño. Ambos aspectos, infraestructuras y medio ambiente no deben ser considerados como objetivos en sí mismos, sino como herramientas para la sostenibilidad y no tiene sentido demonizar a ninguno.
- c. Urgimos a los responsables políticos a aprovechar todos los recursos que la sociedad ha invertido en nuestra formación, utilizar nuestras capacidades y confiar en nuestros criterios para la toma de decisiones en los asuntos incluidos dentro de nuestras atribuciones profesionales.
- d. Solicitamos, como ha pedido el Colegio, un Pacto de Estado por el Agua, que nos permita gestionar este recurso de manera eficiente y garantizar su disponibilidad.