Foro de debate. Impacto de los fenómenos climáticos extremos
En este siglo, el aumento de los fenómenos climáticos representa uno de los principales retos por su capacidad de afectar, a la hora de abordar la gestión de los recursos hídricos, tanto a la disponibilidad como a la calidad del agua; de tal forma que, mientras las lluvias intensas desbordan sistemas de drenaje y plantas de tratamiento, las sequías prolongadas comprometen la estabilidad de embalses y redes de distribución, afectando en conjunto a los ecosistemas, infraestructuras y economía en general.
Así pues, el desafío del agua, como columna vertebral que sostiene nuestra economía, agricultura y forma de vida, reunió el pasado 4 de marzo en un foro de debate a representantes de la gestión hídrica en la Región de Murcia.
Durante la mesa redonda, moderada por el periodista Manuel Buitrago, el director general del Agua en la Región de Murcia, José Sandoval, recordó que la alternancia de los fenómenos meteorológicos extremos es histórica en esta zona: «Los periodos de lluvia suelen ser cortos, intensos y concentrados y eso obliga a adaptar las infraestructuras hidráulicas». Ante esto, la separación de redes y la mejora en el volumen de laminación buscan «que el agua siga trabajando igual que en tiempo seco», con plantas preparadas para gestionar una posible sobrecapacidad de agua.
Aunque necesiten mejoras, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, recordó que «estas infraestructuras son totalmente seguras», y lo han demostrado en la gestión de las danas, poniendo en valor especialmente el papel de las presas. En consecuencia, respaldó la necesidad de readaptar estas infraestructuras a la nueva hidrología y el objetivo de recuperar la capacidad de desagüe total gracias a las presas y, en plena redacción del nuevo Plan Hidrológico, mostró la necesidad de definir parámetros y estrategias que «van a marcar nuestro futuro», con un consenso amplio y un trabajo conjunto.
Por último, abordar el futuro con transparencia es clave «para que los ciudadanos sepan lo que es-tamos haciendo», y eso implica apostar por la digitalización, generar datos creíbles y válidos y un ejercicio real de gobernanza entre administraciones, «unidas para trasladar a la sociedad civil qué es necesario para que se puedan ejecutar los proyectos».
Juan Cascales, delegado del Gobierno-presidente de la Mancomunidad de los Canales del Taibillla, agradeció a los gestores y los propios ayuntamientos las mejoras que se han hecho en las redes de abastecimiento y que se han traducido también en una reducción notable de las pérdidas hídricas. «Tenemos una red optimizada y mucho más eficiente», aclaró y anunció que en la MCT se está trabajando en la posibilidad de construir nuevas plantas desaladoras, porque confían en que el agua desalada es la solución ante el crecimiento en la demanda de este recurso.
Por otro lado, recordó la importancia de la afección de la propia actividad del ser humano por encima de los procesos de control y anticipación: «Si las instituciones y administraciones responsables de esa planificación urbanística y ordenación del territorio no atienden a esa recomendación y obligaciones, y actúan modificando esos flujos de agua, nunca seremos capaces de prevenir o actuar de forma adecuada y eso hará que no haya infraestructura suficiente para frenar estos fenómenos».
Jesús Miguel Artero, delegado de FACSA en la Región de Murcia, remarcó que es imprescindible buscar alianzas entre los operadores del ciclo del agua, el conocimiento e innovación que hay en las universidades y la propia Administración, sumando el acompañamiento por parte del sector privado en esta ecuación. Para ello, confía en la tecnología y la analítica avanzada para hacer un diseño resiliente de estas infraestructuras, sumado a la sensorización y monitorización en tiempo real, el uso de gemelos digitales y la inteligencia artificial para facilitar la anticipación.
Finalmente planteó 6 retos estructurales: infraestructuras, planificación, acceso al agua, gobernanza, financiación y anticipación y 10 soluciones de mejora: integrar el riesgo climático en la planificación hidrológica, modernizar y adaptar infraestructuras hídricas, desarrollar sistemas de alerta temprana, fomentar una gobernanza del agua inclusiva y cooperativa, proteger y restaurar ecosistemas acuáticos, impulsar la eficiencia y la gestión sostenible de la demanda, incorporar criterios de justicia social y equidad, promover la innovación tecnológica y el conocimiento, garantizar la financiación adecuada y estable, y sensibilizar y educar a la población.
En representación de la Demarcación de Murcia de nuestro Colegio profesional, acudió, José Juan González, vocal de la Junta Rectora.